5 entries in

November 2006

Momentos de la Historia

Londres, albores del Siglo XX.

Los últimos avances científicos y tecnológicos están siendo adoptados con entusiasmo por las clases pudientes de Inglaterra. Los automóviles son ya habituales en los caminos de la campiña y hay un fonógrafo en la mayoría de los hogares británicos. A esta época de maravillas que facilitan la vida de los londinenses ha venido a sumarse recientemente el agua caliente canalizada. La burguesía de la City y de Westminster comienza a instalar conduciones de agua caliente en sus casas de estilo victoriano.

Uno de los mejores fontaneros de la capital, Mr. Rowan Kowalczyk (evidentemente, siendo fontanero tenía que ser polaco) y su joven aprendiz de 15 años, el inquieto Sean McHogan, se encuentran en el pomposo toilet del hogar de Mr. y Mrs. Hovenfield, al oeste de la ciudad, trabajando en una de las primeras instalaciones de agua caliente del Reino Unido. Asistimos al siguiente diálogo.

Mr. Kowalczyk: Bien, mi pequeño amigo. Ahora que hemos llevado el agua caliente hasta aquí, preste atención y observe cómo instalo estos grifos en el lavabo de la señora Hovenfield. Tiene suerte de estar hoy aquí, y ser testigo de este momento histórico de progreso tecnológico.

Sean: Claro, señor Kowalczyk. Lo que no entiendo es, ¿por qué ha traído usted dos grifos?

Mr. Kowalczyk (riendo): Cuando acepté tomarte como aprendiz, tu padre no me advirtió de que eras tan despistado como joven, Sean. ¡Te olvidas del gran avance que está viendo nuestro siglo! Una de estas tuberías llevará agua fría, sí, como ha sido siempre. Pero de la otra… ¡de la otra, Sean, brotará agua hirviendo cada vez que nuestros clientes, los señores Hovenfield, así lo quieran! Es por eso que necesitamos no uno, sino dos grifos.

Sean: ¿Y no sería mejor si colocásemos un solo grifo con dos manivelas, de forma que ambas aguas, la fría y la caliente, puedan ser mezcladas a voluntad?

Mr. Kowalczyk: Pequeño truhán, ésa es la estupidez más grande que he oído nunca. Dime, ¿qué sentido tendría eso?

Sean: Bueno… había pensado que quizás así podrían conseguirse temperaturas intermedias que fuesen más del agrado de la señora Hovenfield…

Mr. Kowalczyk: ¡Tonterías! ¿Para qué iba a querer nadie regular la temperatura, pudiendo escaldarse y congelarse alternativamente las manos en uno y otro chorro? ¿Se te ha ocurrido pensar en eso, Sean?

Sean: No, señor Kowalczyk. Tiene usted razón. Es sólo que… había oído que en Europa lo están haciendo así y…

Mr. Kowalczyk: ¿Con que «en Europa lo están haciendo así»? Muchacho, ¡¡razón de más para que nosotros no imitemos tan nefasta idea!!

El aprendiz de fontanero Sean McHogan guarda silencio, impresionado por la seguridad que demuestra su maestro. Es lo suficientemente inteligente como para admirar la sabiduría que ve en sus palabras. Al cabo de un rato, el señor Kowalczyk, con mirada paternal y condescendiente, se vuelve a dirigir a él:

Mr. Kowalczyk: Caramba, muchacho. ¡Qué ideas tan alocadas atraviesan esa cabezota tuya! Estoy seguro de que aún tienes más propuestas fantasiosas como ésa… ¿¿Acaso vas a decirme ahora que sería más práctico sustituir esta gigantesca bañera que tarda cuatro horas en llenarse de agua, por un espacio más pequeño en el que el agua caiga desde arriba y uno pueda asearse estando de pie??

26 Nov 2006 5 comments so farDialogs, UK


Scenes of a sexual nature

La mayoría de mis fines de semana son bastante parecidos entre sí. El último fin de semana fue de los otros.

Trabajé un sábado por primera vez en el medio año que llevo en esta empresa, y lo extraño es que no me importó (¿es grave, doctor?). Por la noche, unos amigos y yo teníamos un plan que no prometía demasiado, y sin embargo se nos hizo tarde en un local del Soho que no conocíamos, con música en directo, riéndonos mucho y haciendo el payaso. La mañana siguiente no estuvo tampoco falta de sorpresas ni de emociones.

Después del domingo, la vuelta al ritmo apresurado de trabajo (estamos en la cuenta atrás para el lanzamiento de nuestro software) me tiene un poco agobiado. Esta noche, cuando salí de la oficina sentía que no podía volver a casa directamente; necesitaba hacer algo distinto. Entre la música y el cine, que son mis dos analgésicos habituales, opté por el cine.

He visto Scenes of a sexual nature.

Read the rest of this entry »

23 Nov 2006 7 comments so farFilms, Life, UK


¡Gracias!

Está bien; es cierto. Lo confieso. No tengo ni idea de quién me ha enviado este libro a través de Amazon.co.uk… :¬)

Bueno, tengo mis sospechosos, pero ningún indicio. Seas quien seas, ¡muchas gracias!

(Una pistita al menos, ¿no? :¬)

Ver esta imagen en Flickr

21 Nov 2006 3 comments so farBooks, Images


Contradiction

It’s great going to the cinema (or staying at home in front of the TV) and watching any film in its original language, without dubbing; either in English, in Spanish, in German… But it’s a pain in the ass paying £8 (~ €12) ─or even more─ for that and swallowing 20′ of trailers and ads before the film begins.

I can’t get used to pubs just closing at midnight and bars being shut about 3 am. But I do appreciate being allowed to enter most bars and clubs wearing sneakers, a sweatshirt and a rucksack.

I like the fact that I’m not living among Spaniards, Andalusians, people from Madrid, Granada or Seville. Even if it’s annoying finding so many Spaniards, Andalusians, people from Madrid, Granada and Seville living in London.

It is a pain having just eight public holidays a year. But I love being supposed to finish work at 5 or 6 pm and actually leaving the office at 5 or 6 pm.

Read the rest of this entry »

10 Nov 2006 10 comments so farLife, UK


Placebo @ Wembley Arena

I happen to have two tickets to see Placebo at Wembley Arena (London) on Saturday 9th December this year. According to my statistics since I entered Last.fm, you could say it’s my favourite band. It’s definitely one of my favourites.

If anyone out there fancies coming to this gig to listen to Brian Molko’s voice, please tell me before the end of November.

5 Nov 2006 3 comments so farMusic, UK