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Images
Rectangles with colours inside that emacs can’t edit

Know where (not) to touch

Via Kirai I stumbled on the results of this survey that collects information about erogenous zones. Apparently, thousands of men and women were asked to rank different spots in their bodies and the bodies of a partner — in terms of how much they they like to be touched, and how much they desire to touch the other, respectively.

The study is interesting, but I found it somewhat annoying that it is difficult to draw what seems to me like an important conclusion: a comparison between where we think that the other likes to be touched and where he or she actually likes to be touched the most. The body maps provided show coloured zones, but it is difficult to compare women’s guess to men’s desires, for instance, because the variations in hue are quite subtle. Even if the images are displayed side-by-side, bare-eyed it is hard to notice any change at all in most regions of the body.

I am always up for a bit of a Gimp-challenge. So I decided to try and edit the original images to obtain a better representation. This is my take on the results of the survey:

The hot colours (no pun intended) dye areas where we are not touched as much as we would like, so to speak. That is yellow, orange, pink, violet and red. In less academic terms, you could read cool colours, i.e. all shades of blue, as “will you put your hand off now”. I find it much easier here to identify those areas at a glance.

Now there are some interesting results in here. Boys, did you notice those three orange/red spots in the female body? That’s good news or what. Also, it seems that she doesn’t like to be touched in her head and face that much, except that apparently you are not kissing her enough. Oh, and for some reason her right arm expects more attention than her left arm (?). About men, feet and knees look a bit frustrated, in contrast with the arms, which are asking for some independence and need more space, you know, to live their lives or whatever. Penises demand more attention (yes, even more). But not the scrotum. The scrotum is fine, thank you.

The diagram below summarises the process that I followed using Gimp. The female images are used here, but the same applies to the other case. The single most important step, on the left side of the image, involves inverting the colours of the image that represents where women are touched, and then adding it to the picture that represents where women want to be touched. Effectively, we are substracting one from the other. The branch at the bottom simply emphasizes colours to make them more apparent. The steps on the top-center of the image produce black-on-white edges that are used as a frame so that regions of the body become more recognisable.

24 Aug 2008 One comment so farComputers, Images, Life


Carta abierta a EDF Energy

Estimados bastardos de EDF Energy

Si tan preocupados estáis por la eficiencia energética de mi hogar y por mejorar el aislamiento de mi piso, por que contrate un seguro contra las posibles fugas de agua en las cañerías, por las sequías en Mozambique, por la supervivencia de la biomasa brasileña, por mis emisiones de CO2, por colocarme una pulserita verde gilipollesca que atestigüe mi compromiso con el «2010 Carbon Challenge», por venderme un depósito de agua para el jardín… si os decís «passionate» por todo eso, ¿os puedo pedir que no imprimáis para mí ni uno más de esos desplegables preciosos a todo color en papel satinado superglossy de 120 gr/m2 blanqueado con cloro, hijos de puta? Que si fuese solo eso, pues vale. Pero es que toda esa publicidad ridícula (que descarto sin leerla en cuanto detecto que es publicidad, y no facturas) nos la enviáis siempre por duplicado, mamones. Una vez con la factura del gas, y otra vez con la factura de la electricidad. Cuando no todo por separado. Que digo yo que si es verdad que «every little counts» os podíais aplicar el cuento. No os costará tanto encontrar todos los domicilios que tienen contratado más de un servicio con vosotros (que serán muchos) y contarlos solo una vez cuando os toque hacer el mailing. Una mijita de SQL, hombre; que no es más que un SELECT medio guarro. Yo os lo escribo. Y ya de paso las facturas del gas y de la electricidad me las envían ustedes juntitas también, muchas gracias. Lo que os ahorréis en papel, tinta, mano de obra, infraestructura y gastos de correo me lo descontáis de la factura del mes siguiente. Os dejo que os apuntéis el tanto medioambiental; como si la idea hubiese sido vuestra. ¿No habéis oído hablar de la compañía aérea aquella que se ahorró un pastizal a base de escatimar una aceituna en cada comida? Bueno, eso será una leyenda urbana. Pero, ¿vosotros sabéis lo que me duele a mí echar a reciclar todos esos folletos y sobres inútiles?

Atentamente

el tripu

PD: ¿quién coño querría registrarse en una de esas campañas para entrar en el «Stadium of Heroes» [sic] de vuestro oportunismo pseudoconservacionista?

Oh, how wonderful! Right before submitting this rant, when I was double-checking the facts, Google spat out the picture at the bottom, CC Anthony Grimley — click on the picture to see the notes.

23 Aug 2008 3 comments so farImages, Life, UK


«Mind you»

Una de tantas iniciativas geniales que tienen en mi nueva empresa es la que llaman «Mind you».

Cada mes, unos catorce empleados crean una especie de presentación sobre sí mismos. Cada uno diseña una hoja, o pantalla. (¿Cómo demonios se dice «slide» en español? Y no me digáis «diapositiva»…). Se trata de reflejar tu personalidad, tus parafilias preocupaciones, intereses e inquietudes, con proporción 4:3, de forma libre y creativa. Cada hoja se imprime entonces en formato A2 y todas se cuelgan en la pared de un pasillo (casualmente, el que está junto a mi sala de trabajo). Además, se junta todo en una presentación que se comparte en la intranet hasta el mes siguiente.

Como soy de los más nuevos en la empresa, hace unos días la gente de RRHH me pidió que participase en la próxima tanda de carteles.

Así que me puse a pensar en ideas para hacer un buen cartel que hablase de mí mismo y de mi mecanismo. Los carteles que he visto colgados en la pared durante estas semanas son muy variados. Abundan los collages de fotos con familia y amigos. Otros hacen un popurrí de imágenes relacionadas con sus aficiones, de fotografías de su último viaje o cosas así. También hay alguna ristra de citas. Unos pocos son realmente originales y están muy bien compuestos. Yo quería hacer algo medio original.

Por supuesto, la primera idea me vino inmediatamente; después de todo, es facilísimo resumir lo que hay en mi cabeza con una sola imagen [NSFW]. O con dos imágenes [NSFW], a lo más. Sin embargo, por algún motivo descarté la idea. Pensé que quizá no era apropiado que mis doscientos compañeros de trabajo me asociasen a esa imagen. Je.

Así que reprimí mi verdadera naturaleza, aparqué las pulsiones primarias e intenté centrarme en «lo demás». Que algo hay.

Hace tiempo que pienso que las nubes de etiquetas que uno va construyendo en sitios sociales y agregadores son una magnífica descripción de uno mismo. Una descripción distorsionada por el propio medio, es cierto. Pero si usas las etiquetas correctamente, después de cierto tiempo es difícil que quede algún aspecto principal de ti mismo sin reflejar en forma de etiqueta.

Quería llenar el cartel con alguna fotografía de las que amo. Elegí una de las obsesiones de esta etapa de mi vida, Tokyo, y busqué entre mis fotos de Japón. Ninguna era lo suficientemente buena; mucho menos para imprimir en grande. Tras mucho buscar opté por una foto ajena de Shibuya. Ya tenía un fondo con mucho contraste; oscuro y lleno de neón. Pero a la vez quería inundar el cartel con etiquetas. Empecé a acariciar la idea de saturar todo el espacio con información.

Con la colaboración de Google Images junté unas cuantas cosas que me son queridas. Pero si las pegaba todas, unas junto a otras, terminaba con un collage ortopédico, y no quería eso. Decidí que mis etiquetas en del.icio.us eran más descriptivas que las de Flickr.

Tenía curiosidad por ver cuántas capas de información (texto e imágenes) se pueden superponer sin perder la legibilidad de ninguna capa. Si mi experimento sirve para algo, la respuesta es «dos» :¬) Solo me permití añadir una referencia a «Blade Runner» fundiéndose por la izquierda, y superpuse 日本語 («japonés», escrito en ídem) en la parte derecha. Después jugué un poco con las máscaras de transparencia, los niveles de cada capa y algunos efectos, hasta que me gustó el conjunto.

Todo esto, por supuesto, Gimp mediante. Alabado sea mil veces.

3 Jun 2008 6 comments so farImages, Work


Voy a votar a Rajoy

Si hubiese perdido una mañana en el consulado y pudiese votar por correo, votaría por Rajoy.

Rajoy

Y lo haría exclusivamente porque siento mucha simpatía por alguien que, como yo, se interesa por Japón, su cultura y su idioma.

Ayer, 3 de marzo, fue el Hinamatsuri (雛祭), el día dedicado a las niñas en Japón. Y esto obviamente Mariano lo sabía. Con qué gracia coló el guiño en su discurso final.

Hoy sabemos, sin lugar a dudas, que la niña de Rajoy es japonesa. Y solo por esto ya tendría mi voto.

ばんざいラホイ!

4 Mar 2008 7 comments so farImages, Japan, Politics


Un Instante de Felicidad Pura en Nara

Esta noche me encontré volviendo a casa en el metro y sin ninguna lectura. Lo único que tenía encima es el cuadernito que suelo llevar en la mochila cuando salgo de casa, así que me puse a hojearlo. Ese Moleskine fue también mi cuaderno de viaje en Japón el año pasado. Así que releí algunos pasajes que tenía olvidados, y fue muy gustoso. En concreto, me alegró revivir las sensaciones del día en que fui a visitar la ciudad de Nara (奈良), antigua capital de Japón. Fue un Instante de Felicidad Pura delante del templo budista de Tōdai-ji (東大寺). Copio aquí el apunte sin cambiar ni una coma. Las fotos son algunas de las que tomé ese día, y corresponden exactamente a ese momento.

Miércoles. Dos cosas que tengo que apuntar antes de olvidarlas.

En información turística, aquí en Nara, una mujer japonesa me explicaba en inglés el recorrido recomendado x la ciudad (pueblo, más bien). Yo solo había dicho «Konnichiwa. Do you have a map, please?» Y le había dicho, cuando me lo preguntó, que era español pero vivía en UK. Estaba asintiendo a sus explicaciones, cuando de pronto se para y dice: «I don’t like stereotypes, but you don’t look Spanish. You are very reserved. How long have you been in the UK?» Me sorprendió, pero no pude por más que reirme y darle la razón. Serán las artes adivinatorias milenarias del sintoísmo… [Ahora me pregunto qué clase de españoles habría encontrado la mujer antes…]

La otra cosa ha pasado aquí, en las escaleras delante del templo de Todaiji, el más famoso de Nara. El día es soleado, y de camino al templo he ido viendo grupos numerosísimos de colegiales japos, todos uniformados, haciendo fotos y siguiendo a los profes. Hay muchísimos ciervos mezclándose libremente con la gente; son muy bonitos. Se supone que esto es un parque, pero parece un bosque. Hay árboles muy altos, y la hierba y la vegetación están muy verdes, para ser ya finales del verano. Estaba justo delante del templo, que es enorme, admirando la arquitectura (hay fotos). A unos 150m, en unas escaleras que hay justo al inicio del paseo que lleva a la entrada. No hay edificios modernos a la vista; todo es verde, templo, y los edificios anexos. Entonces ha pasado una pareja occidental de turistas, con una niña pequeña preciosa, rubia. Un grupo de colegiales japoneses [no, coreanos] la han visto cuando ha pasado cerca de ellos, y, sobre todo las niñas, se han acercado sonriendo y han empezado a hablarle en inglés. La madre se ha acercado al grupo sonriendo y en un momento la niña estaba rodeada de niños mayores, haciéndole fotos, preguntándole su nombre y su edad. Todos sonreían, y la niña estaba un poco intimidada, refugiándose a veces contra su madre, que la cogía de la mano y la animaba a hablar. Parece que tenía 2 años, y tenía un pelo rubio precioso, con unos rizos grandes. Mientras observaba, más estudiantes me rodeaban a mí, según llegaban y se dirigían al templo. Cuando la niña occidental se ha ido, los colegiales que le hacían fotos han desplegado de pronto una pancarta y han posado detrás de ella, con el templo al fondo (hay foto). Todo parecía gente alegre y sonriente a mi alrededor, sin preocupaciones. Junto con la vista del templo y sus jardines, ha sido para mí «overwhelming». Yo mismo me siento ahora tranquilo, libre. Puedo hacer lo que quiera ahora, y mañana… Y solo observar a la gente en sitios como éste ya es una gozada.

29 Feb 2008 2 comments so farImages, Japan, Life