«Crackers», no «hackers»
Carlos Alsina lee en «La Brújula» (Onda Cero) un emilio que le envié unos minutos antes (programa del 4 de enero de 2010):
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Bien hecho. La página de Wikipedia http://en.wikipedia.org/wiki/Hacker merece una visita.
:-)
Bien hecho y bien explicado… Aunque como ellos mismo dicen, no creo que sirva de mucho XDD
Es difícil conseguir cambios. En cualquier frente. Muchas veces lo es en nosotros mismos. Hay multitud de causas por las que luchar, a las que dedicar nuestro esfuerzo, especialmente si se es una persona sensible. Pero ello si nos paramos a reflexionar, después de ver cuánto tiempo y sudor dedicamos a conseguir aquellos fines que ya claudicaron ante nosotros, así como los que nos vencieron, quizás veamos que el tiempo a veces nos derrota con su fría e ininterrumpida cuenta atrás, porque tratábamos de aportar leves mejoras donde lo que abunda es la opulencia y dejamos a un lado la ejecución de bienes mayores y más accesibles.
¿A cuántas líneas de código equivale llevar sacos de dormir, café y comida a los negros sin papeles que se acurrucan entre cartones debajo de los columpios del parque más cercano?.
¿Enseñar la lengua del país en centros de inmigrantes, recoger a los que vayan a hacer un viaje en autobús entre provincias, para ahorrarles el billete y de paso darles un poco de calor humano… a cuantas migraciones de una empresa de software privativo a software libre equivalen?.
Luchar por causas perdidas es lo que permite que sean menos los que pertenecen al objeto de esa causa. Es algo encomiable, pero puede ser que debamos centrar nuestra atención en aquellos a quiénes no se les ve y no pueden hacer nada, en vez de en a los que copan los medios y no quieren hacer nada.
“While revolutionaries as individuals can be murdered, you cannot kill ideas.” Thomas Sankara
“El odio como factor de lucha, el odio intransigente al enemigo, que impulsa más allá de las limitaciones naturales del ser humano y lo convierte en una eficaz, violenta, selectiva y fría máquina de matar. Nuestros soldados tienen que ser así: un pueblo sin odio no puede triunfar sobre un enemigo brutal”. Ernesto Guevara
Sí; como digo en mi mensaje, ya es una causa perdida…
Me pregunto si el uso popular del término hará que en diez o veinte años también nosotros dejemos de preocuparnos por la diferencia entre «hacker» y «cracker».
@jaime: eso que planteas es un dilema moral muy jodido (y muy viejo, me imagino). A mí también me torturan (un poco) esas reflexiones. Lo malo es que si llevas ese razonamiento a sus últimas consecuencias, cualquier iniciativa altruista que uno tenga es siempre una afectación de snobs, una mala utilización de los recursos, porque… ¿no deberías dedicar ese tiempo y ese dinero a salvar la vida de alguien que se está muriendo de hambre, literalmente?
Por supuesto. Quizás el límite esté en ofrecerse como comida.
De todos modos el caso extremo no tiene porque ser el mejor siempre, pero sí es fácil entender que hay diversos grados de cercanía y que entre ellos no todos serán iguales. Simplemente reflexionaba sobre hasta que punto a veces derrochamos demasiada fuerza defendiendo algo que no es tan importante (como el uso apropiado de un término o la gramática, dejando de ejecutar acciones más positivas). Una prueba es que podríamos dedicarnos a desarrollar este hilo a eternitatis, pero ¿qué bueno saldría de ello?.
Yo ya no pierdo el tiempo “con ricos gilipollas”, pero aún no me he trasladado a DRC a dejarme el pellejo luchando y curando. Y subrayo lo de aún, que implica que aquí también se pueden hacer cosas y al menos en eso estamos. Leído tu post de ricos2, las posibilidades que ofreces y tu apuesta del final, viniendo de ti, da lástima, no te dejes llevar por la ceguera.
Después de mucho darle vueltas y de pasar por mucha información y de tratar de acercarme al campo en directo aquí y allá, cada vez estoy más convencido de que es difícil que el mundo se vuelva más justo si quiénes padecen las injusticias no reclaman lo suyo rifle en mano. En tanto ese momento llega o no, y mientras sigues tu peregrinar hasta la solución final que ofreces en el comentario, siempre queda la máxima de Edmund Burke: “qué pena que porque puedes hacer poco, no hagas nada”. Siguiendo con las citas decía Einstein que: “todos somos muy ignorantes, pero no todos ignoramos las mismas cosas”. En nuestra aportación al mundo la situación es la misma, no podremos solucionar el mundo, pero podemos hacer algunas cosas, dentro de lo que estemos dispuestos a hacer, a sacrificar, quizás no esté de más pensar a qué lo vamos a dedicar. Muchas veces todas estas dudas desaparecen en el momento que haces algo y ves qué impacto tiene. El Miércoles hablando con un ingeniero industrial, licenciado en filosofía y titular de sociología que nos recibió en Málaga Acoge (con la que vamos a empezar a colaborar en activo ahora), nos dijo, hablando de las muchas actividades que hacen de apoyo a inmigrantes: “la asistencia en las cárceles es increíble. Ahora, eso sí, lo pasaréis muy mal, porque te hará sentir muy mal y terriblemente avergonzado la gratitud que recibirás para lo poco que puedes hacer allí”. Ahora, en la demente pedantería, se podría iniciar un debate sobre si las acciones voluntariosas se hacen para recibir ese tipo de gratificaciones… En esta vida no existe nada verdaderamente blanco o negro.
Jaime: lo de que “quizás el límite esté en ofrecerse como comida”, es una frase tan fuera de sentido y en su pretendida generosidad, tan llena de soberbia y vacía de contenido que no hay necesidad de responderle.
No solo “el caso extremo no tiene (por qué) ser el mejor siempre”, más bien al contrario, la historia y la razón nos muestran que casi siempre ha sido lo peor.
El uso apropiado de los términos y de la gramática es importante porque permite entenderse a las personas con razonamientos y palabras y así emprender y ajecutar “las acciones más positivas” con más posibilidad de éxito.
“…es difícil que el mundo se vuelva más justo si quienes padecen las injusticias no reclaman lo suyo rifle en mano”. Casi na. Desde Espartaco en Roma, hasta los haitianos de ahora puedes encontrar muchísimos casos que nos muestran lo contrario. Con el “rifle” de cada época han defendido lo suyo los esclavos de Roma y los esclavos haitianos de hace doscientos años, ya ves estos últimos lo que han conseguido, ser los más pobres y míseros de la tierra. Rifle en mano, el Ché, en Cuba, en Angola, en Bolivia, no consiguió nada de prosperidad para estos países en los que sus ciudadanos, ahora piden la comida y la ayuda que tu y la mayoria queremos dar. En fin, puedes ver ( si quieres, ya que no hay peor ciego que el que no quiere ver) que con sus rifles y revoluciones, Cuba, Nicaragua, Bolivia, Haití, Corea del Norte, Camboya, Somalia, Etiopia, … han conseguido con gran esfuerzo situarse en los primeros puestos de paises necesitados. Necesitados de la ayuda de los paises que evolucionaron con leyes, con cultura, con argumentos y si, tambien con el uso correcto de la palabra. Ahora que caigo… tambien con rifles. Pero ese es tu argumento, tal vez el truco está en sumar al rifle sensatez.
Pero dejemoslo ahí para no “desarrollar este hilo a eternitatis”.
Lo escrito es un comentario en un blog a una persona que conozco y con un contexto desarrollado durante años. No pretendo aportar contenidos a la red, sólo hablaba con Tripu y con otros amigos “de siempre” que recalan por estas aguas. Para no enmarronar a Tripu con esto, si quieres puedes leer el siguiente documento y contestarme personalmente:
http://monoevo.sourceforge.net/jaime/docs/conrad_sauper.pdf
Creer que la pobreza de esos países es culpa exclusiva de ellos es erróneo. Por otra parte, sin llegar a grandes derramamientos de sangre, pero sí con la amenaza de la violencia, ha sido la única forma de conseguir la independencia y la libertad en casi cualquier caso que mires en la historia. Por otra parte, ese pretendido desarrollo que hemos logrado en los países ricos hay que ver de dónde vino. No nos quito mérito, pero hay que pensar que vivimos de una riqueza acumulada que aún no hemos agotado. Nuestra pretendida productividad es discutible si pensamos en que la riqueza lograda fue sin respeto a derecho alguno. Es razonable pensar que se va a diluir con el tiempo. Que Paris Hilton sea rica ahora, no implica que tenga mérito alguno en la formación de su fortuna. Por otra parte, en África será difícil conseguir un desarrollo económico estable en tanto siga el reparto que estableció la Conferencia de Berlín en 1815 (que por otra parte no parece que vaya a ser posible alterar fácilmente si tenemos en cuenta que las Resoluciones 2625 (XXV) y 1514 (XV) de Naciones Unidas y el resto de tratados relacionados dejan poco margen de actuación en ese campo. Más aún si a eso le añadimos las políticas de actos ejecutivos que siguen acabando con líderes como Kwame Nkrumah, Thomas Sankara o Patrice Lumumba.