Carta a Javier Marías, que él no puede leer
Estimado Sr. Javier Marías
Acabo de leer —en internet, por cierto— su columna de hoy en El País Semanal, titulada «Una región ocultamente furibunda», en la que cuenta sus impresiones después de «navegar un poco por Internet, por primera vez en mi vida o casi». Creo que su admitida inexperiencia en este campo le traiciona cuando opina sobre internet. Si algo así lo hubiese escrito yo en esta bitácora (que no lee casi nadie) la cosa no tendría trascendencia ninguna. Pero como usted lo hace desde una tribuna bastante alta, me preocupa que otra gente tome sus ideas a medio hervir y se guíe por ellas. Imagínese por un momento que un periodista criticase la literatura en inglés después de «hojear en una librería dos o tres obras de autores ingleses y estadounidenses, por primera vez en mi vida o casi». No le prestaría usted mucha credibilidad, ¿verdad? No solo eso, sino que como entendido en la materia que es, imagino que se apresuraría a corregir a ese periodista. No por enzarzarse en una discusión a título personal, sino por puro amor a la literatura y a la verdad, y para el beneficio cultural de sus lectores.
Déjeme que le diga, para empezar, que usar internet es más difícil que escribir a máquina. En mi opinión, escribir a máquina con cierta soltura es una condición necesaria, pero no suficiente, para aprovechar bien todo lo que internet ofrece. Lo de escribir a máquina usted lo domina, así que va por buen camino. Pero lo que puede haber visto de, o en, internet cuando le ha dado por asomar la nariz un poco desde detrás del muro a finales del año 2008 es, digámoslo así, la primera hebra del felpudo en el suelo del zaguán que lleva al recibidor que hay antes de internet. Desgraciadamente, se necesita un poco de práctica y de constancia para que internet sea verdaderamente útil.
No se crea todo lo que lee de otros periodistas, ni mucho menos lo que ve en la tele; por desgracia en muchas ocasiones esos artículos y reportajes están tan perdidos como usted, sino más. Equiparar todas las tecnologías y dispositivos que constituyen internet, todas las prácticas y productos culturales que han nacido o se han transformado radicalmente en internet, todos los servicios que son posibles solo a través de la red (muchos de los cuales probablemente usted mismo usa indirectamente y sin saberlo)… equiparar todo eso a «los chats y los blogs» (como hacen tantos medios de comunicación) es un reduccionismo cursi e irritante. Le doy una pista: la gente que de verdad sabe sobre internet suele usar bastante poco palabras como «ciberespacio», «interactivo» y «multimedia». Al revés que tantos medios de comunicación desnortados.
Dado que no tiene usted ni papa sobre computadores e internet (y sospecho que andará igual en otras áreas de la tecnología moderna; pues las ciencias, como las artes, se contagian y se inspiran unas a otras y se resisten a ser compartimentadas) no acabo de entender por qué elige el tema para su columna. Es sorprendente ver a tantos profesionales influyentes en España que presumen de su ignorancia, no solo ya sobre internet (Juan Cruz: «Internet ha abierto un espacio, un lodazal que nadie controla y creo que sería conveniente, para que no contaminara del todo el periodismo, que se controlara») sino sobre ciencia y tecnología en general. No hace falta decir que esto no es una propuesta de censura (escriba usted sobre lo que le venga en gana); es solo sentido común que escriba sobre lo que mejor conoce, y no sobre lo que ignora.
A propósito de esto, le aseguro que me intriga cómo puede vivir alguien como usted hoy en día sin internet y sin computadores. ¿De verdad todavía escribe sus columnas para El País a máquina? ¿Qué hace cuando está lejos de la redacción? ¿Las envía por fax o por correo? ¿En serio hay personas cuyo trabajo consiste en digitalizar los textos que envían en papel algunos colaboradores del periódico? No entiendo que haya desde hace diez años un sitio web sobre usted creado por una admiradora, y que usted no lo hubiese visitado hasta hoy. Puedo entender que un pescadero o un recepcionista pasen de internet. Pero, ¿un escritor, un periodista, un traductor; cuyo trabajo es la información, el texto, los hechos, la comunicación, la opinión? Los computadores se inventaron precisamente para eso; para procesar información. Ni más ni menos. Cierto es que cuando se les alimenta con información falsa o de mala calidad producen basura. Pero en eso no son diferentes a cualquier otra herramienta humana. Yo encontraría mucho más interesante que escribiese usted una serie de columnas explicando cómo vive y trabaja sin computadores.
Quiero creer que la mayoría de sus lectores saben más de internet que usted mismo, que lo usan y que lo aprecian. Como quiero creer que la mayoría de los españoles entienden la importancia de enseñar Historia a los niños en las escuelas, de no automedicarse, de apagar el móvil en el cine, de valorar la belleza de un jardín bien arreglado, de reciclar lo que es sensatamente reciclable, de salir del pueblo de vez en cuando y caminar un poco más allá de la era, de entretenerse con algún otro idioma que no sea el propio —sé que en esto y en lo anterior usted puede ser un modelo a seguir— o de admitir que un microondas es un gran invento aunque ya tuviésemos hornos y fogones. Meto todo esto en el mismo saco a propósito, pues estas cosas no son sino objetos, conocimientos, habilidades y prácticas de hoy en día que se entienden útiles y verdaderas por la gran mayoría, según criterios y valores que generalmente todos aceptamos.
Pero no crea que me engaño; sé que hay aún mucha gente en España que, teniendo los medios para acceder a internet (y a otros avances tecnológicos similares) se resiste a esa forma de progreso. Motivos, los hay variados: sedentarismo intelectual, prejuicios, falta de constancia, puro esnobismo. Cada vez que alguien de su autoridad se manifiesta como usted lo ha hecho en este artículo, refuerza un poco más a ese sector ignorante, reaccionario y oscurantista.
Atentamente
tripu
Postdata: ¿ha leído esta entrada de Rafael Reig sobre usted, Pérez-Reverte, Juan Cruz y los tejemanejes de su industria de ustedes? Es buenísima. Creo que no se publica en papel, así que probablemente se la habrá perdido.

¡Bien dicho!
Estoy viendo una multitud congregarse en la calle, frente a mi portal. Con antorchas y hazadas. Creo que saben que yo soy un brujo de esos que usan “el interne” ese.
Me ha encantado el artículo. La lástima es que no se lo va a leer, a menos que lo copies en bonito papel con estilográfica, selles con lacre el sobre y se lo hagas llegar mediante un mayordomo a la sede de la RAE, donde supongo que tendrá un despacho o algo.
Inténtalo. Es que si no se lo lee la semana próxima seguirá insistiendo con el runrun.
Enhorabuena.
a mí también me ha encantado el artículo y también opino que deberías de hacérselo llegar, aunque fuera en forma de cartas de los lectores (o como se llame esa sección que en el semanal en papel viene al principio).
Enhorabuena de mi parte también :) Pero creo que somos más de 4 ó 5 los que te leemos ;P
de todos modos, después de leer su artículo, creo que queda claro que habla desde la completa ignorancia y yo, que aunque no mucho, sí que uso internet, tampoco es que le de mucha importancia. Personalmente yo entiendo que describe más la sensación de vértigo sobre algo desconocido que como su completo rechazo a las “nuevas tecnologías”.
Aún así, sigo pensando que deberías de hacerle llegar la carta :)
“Hay que ser muy bruto para alardear, por ejemplo, de no haber leído un libro en la vida. Pero es de nota si después de leer mi primer libro lo siguiente que hago es dar una conferencia para explicar a esos solitarios escritores, gente de mal vivir con mucho tiempo libre, cómo se hace la ‘o’ con un canuto.” (Escolar dixit), es que la cosa se las trae…
hace unas semanas que empecé un pequeño boicot personal contra el país (sólo lo leía a través de internet, por cierto) y ahora tan sólo me acerco a este periódico si me recomiendan algún artículo. como he leído antes tu carta (que me ha encantado y puede ir dirigida no sólo a javier marías, sino a tantos y tantos engreídos), he decidido que ni siquiera voy a leer el artículo de javier marías… (qué engreído soy, eh? jajaj) …no es precisamente una recomendación lo que has escrito, verdad? ;-)
que no conseguiré absolutamente nada con ello lo tengo claro… ni siquiera perder el tiempo. prefiero leer tu blog.
A eso hace no tantos años se le llamaba “la brecha digital”… Brecha lleva, sí, en la frente.
Que alguien le recuerde que gracias a la Wikipedia nos enteramos que había artículos de la enciclopedia Britannica que contenían errores de bulto.
[...] momento no leen blogs, pero afortunadamente no con los argumentos de Javier Marías, el desubicado (gracias tripu por la noticia, y muy adecuada tu carta); espero que [...]
mire que habitualmente me leo (si lo leo) el País Dominical empezando y acabando por el artículo del Marías; aún así, acaba de darle usted una soberana paliza.
Enorme tripu ;) Una reflexión que no deberías dejar de enviar a los lectores de El País. Seguro que tiene un hueco en la sección de Cartas al Director :)
[...] batek Interneti buruz aurreiritziz betetako artikulu tamalgarria idatzi zuela eta, blogari batek erantzun bikaina eman ziola txiokatu zuen Xabi Del Rey lagunak. Leku guztietan badira kabernikola atzeratu [...]
Dijo alguien que el hombre (o la mujer) es el único animal que come sin tener hambre, bebe sin tener sed y habla sin tener nada que decir.
El señor académico lo demuestra. Buena respuesta, sí señor.
[...] L’altra la trobo al rebost de la Morenita, signada per un tal tripu, que amb elegancia posa uns quants punts sobre les is. Mes que res, per veure que diuen alguns intelectuals, francament [...]
Javier Marías demuestra tener su dosis de ignorancia y de estupidez como todo bicho viviente. Lo malo es cuando aprovechando su repercusión social y su puesto en un medio de tirada nacional hace gala de ello a los cuatro vientos. Lo de siempre, las simplezas no quedaría mal soltarlas en el salón de su casa entre amigos, lo peligroso y lamentable que rieguen día a día los medios.
Secundo la idea de tus amigos de hacerle llegar tu carta y te animo a ello.
Desde el Pla de l’Estany (PPCC) te felicito por tu escrito y te animo a seguir criticando no sólo a este articulista sino al diario El Pais al completo. Se mercecen críticas sólidas y bien fundamentadas como la tuya, pues a pesar de ser uno de les periódicos españoles más leídos ergo poderosos, consiguientemente se convierte en altamente tendencioso y manipulador. Así que la mirada crítica (¡política!) no es necesaria, sino indispensable. ¡Carga!
Salud!
P.S: Tu prima da buenas referencias…
Extraordinario. Cada vez disfruto más leyendo tus artículos. Tanto que me da hasta envidia. Al igual que el resto de los que comentan aquí, creo que debería hacerle llegar este artículo a Javier Marías, “el desubicado” como dicen por aquí. A ese hombre le hace falta una bofetada de sentido común y humildad. ¿Se habrá convertido en una pieza de museo más?
(Atenea: acabo de borrar tu comentario aquí porque era un copiapega descarado de un artículo de otra persona; demasiado largo para un comentario en esta bitácora y además, sospecho, reproducido sin permiso del autor. Puedes incluir aquí, si quieres, un enlace al original.)