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Microrrelato en ≤140 palabras con dos palabras requeridas

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Nos hablaba con pasión de un futuro radiante y por eso le hicimos nuestro guía. Fue un estadista clarividente y el comandante que nos llevó a la victoria. El mejor hombre al frente del mejor de los pueblos, el que supo ver la belleza de nuestras armas. Regaba con su sonrisa benefactora a nuestros hijos como regaba con racimos de bombas a los hijos de los otros. Nos enseñó que solo golpeando podíamos estar seguros, y que era mejor golpear antes que ellos. Los campos esterilizados al otro lado del océano y los colgajos de carne de nuestros enemigos empapando la tierra fueron el dulce precio que compró nuestra felicidad. La mano que no tiembla. El halcón perfecto. El espejo en que aún hoy se mira nuestro pueblo. Vaya este microrrelato en su honor, y sea larga su memoria.

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