Tres preguntas para Carmen Calvo
Y una para Podemos

Imagen: CC Montserrat Boix
Carmen Calvo dijo ayer en la Comisión de Igualdad del Congreso de los Diputados que «si una mujer no dice “sí” expresamente, todo lo demás es “no”». Calvo «ha señalado que su propuesta [de reforma del código penal] se inspira en parte en la ley sueca sobre violencia sexual». Y «la ley sueca establece además que cualquier acto sexual no consentido es violación, aunque no haya habido violencia o amenazas».
Calvo se dice feminista. La definición de feminismo en el diccionario de la Real Academia es: «principio de igualdad de derechos de la mujer y el hombre». (Esta es una definición de mínimos y poco controvertida con la que la gran mayoría estaremos de acuerdo, incluidos los feministas que no somos dogmáticos.) Por tanto, no es descabellado asumir que lo que Calvo piensa realmente es: si una persona no dice «sí» expresamente, todo lo demás es «no» (ya que obviamente, estar de acuerdo con su frase original pero no con esta variante en la que sólo he sustituido «mujer» por «persona» sería incompatible con defender la «igualdad de derechos de la mujer y el hombre»).







